Que lindo es llegar cantando
a tu casa padre Dios;
hermanados en el canto,
comenzar nuestra oración;
darte gracias y alabanzas,
pedirte ayuda y perdón;
que lindo es llegar cantando
a tu casa Padre Dios.
Que lindo traer la vida
y en nuestra celebración
contarla a nuestros hermanos
y que se vuelva oración,
sudor, lágrima, esperanza,
trabajo, rezo y amor;
que lindo rezar cantando
la vida que se nos dio.
Que lindo encontrar hermanos
que viven la misma fe,
que amando son serviciales
y, esperando, saben ver
que el reino de Dios avanza
sencillamente y de a pie;
que lindo rezar cantando
el misterio de la fe.
Que lindo saber que somos
una Iglesia en comunión
que nace con el bautismo
y crece con la misión
de unir entre sí a los hombres
y a la humanidad con Dios;
que lindo rezar cantando
y sentir la comunión.
Que lindo ver a la gente
compartir y festejar,
y es que la Pascua de Cristo
nos obliga a celebrar
comenzando aquí en la tierra
el banquete celestial;
que lindo rezar cantando
nuestra alegría pascual.
