Perdón Señor, hoy yo te ofendí;
perdóname por no comprender
que me amabas antes de nacer,
que me esperas ya en mi atardecer.
Ayúdame, quiero serte fiel,
resucitar contigo, esta vez,
y llevarte en mi caminar
hacia los demás, por esta ciudad.
Igual que el sol, que al despertar,
saber que tienes mucho que brindar.
/Yo al fin se porque vivir:
porque tu perdón fecunda en mí./(2)
Perdón Señor, hoy yo te ofendí.






