La Virgen no tenía dónde acunar al niño;
los pobres le trajeron calor de su cariño.
– ¡Traigan romero, yerba ‘e platero,
alfilerillo, flor de cedrón!
Sola estaba la Virgen viendo llorar al crío;
los pobres que lo oyeron arman un cantorío.
– ¡Vamos cantando, bailen la cueca,
toquen el arpa con l’acordeón!
El Señor de la Gloria pobre nació en Belén;
pobres fueron también los primeros cantores;
pobres son los pastores que lo vienen a adorar.
La Virgen no tenía, tampoco San José;
los pobres le sirvieron pan con agüita ‘e té.
– ¡Traigan puchero, lomo ‘e cordero,
un vaso ‘e vino para la sed!
Al pobre le decimos, en esta Navidad,
que hoy día celebramos fiesta de l’humildad.
– ¡Venga ño Pedro, venga ño Juan,
llégense todos para cantar!






