Un Niño berrea en la noche oscura.
La historia madura se ha partido en dos.
Y un buey y un burrito retienen su aliento
frente al Dios, con hambre, que recién nació.
Y una Madre Virgen le ofrece su pecho,
ofrece su leche al Verbo de Dios.
/Y acuna, en sus brazos, el Misterio Inmenso;
al Dios que en su seno rostro le tejió./(2)
Rosado, entre pajas, sonríe el Niñito;
Regalo de carne que Dios nos dejó.
Y un buey y un burrito contemplan absortos
al Dios que se duerme después que mamó.
Y una Madre Virgen lo vela en sus sueños,
aparta la paja que pueda pinchar.
/-“¡Conserva tu sangre, Ser de mis entrañas!
Hay tiempos y tiempos; mejor no pensar.”/(2)
El Puente de carne dormita en pañales;
Amor hecho Abrazo entre el hombre y Dios.
La estrella cansada concluye su viaje
con guiños de luces al verlo al Señor.
Reyes y Pastores -tomadas las manos-
bailan una ronda con María y José.
/No hay ricos ni pobres juntito al Pesebre;
todos son hermanos del Dios de Belén./(2)






Sobre esta canción
En pocas palabras, ¿de qué trata esta canción?
Esta canción trata sobre el nacimiento de Jesús y la profunda ternura y amor que rodean ese momento. Describe la escena del nacimiento con un Niño Jesús llorando y siendo amamantado por su madre, la Virgen María, mientras un buey y un burrito observan. Resalta la humanidad de Jesús y su conexión divina, y cómo todos, ricos y pobres, se unen en el pesebre para adorar al recién nacido. La canción transmite un mensaje de amor, humildad y unión en la celebración de la Navidad.
¿En qué tiempo litúrgico es conveniente cantarla?
La canción «Ternura de Navidad» es adecuada para el tiempo de Navidad. Es especialmente conveniente cantarla durante las celebraciones navideñas, como la Misa de Nochebuena, el día de Navidad, y en eventos relacionados con la temporada navideña, que abarca desde el 25 de diciembre hasta la Fiesta del Bautismo del Señor, que generalmente se celebra el segundo domingo de enero.
