Solamente una palabra, …
Solamente una oración,
cuando llegue a tu presencia,
¡oh Señor!
No me importa en qué lugar
de la mesa me hagas sentar
o el color de mi corona,
si la llego a ganar.
Solamente una palabra,
si es que aún me queda vos.
Y si logro articularla en tu presencia,
no te quiero hacer preguntas;
solo una petición.
Y si puede ser a solas;
mucho mejor.
Sólo déjame mirarte cara a cara
y perderme como un niño en tu mirada.
Y que pase mucho tiempo…
Y que nadie diga nada
porque estoy viendo al Maestro
cara a cara.
Que se ahogue mi recuerdo
en tu mirada.
Quiero amarte en el silencio
y sin palabras.
Y que pase mucho tiempo…
Y que nadie diga nada.
Sólo déjame mirarte
cara a cara.
Sólo déjame mirarte cara a cara
aunque caiga derretido
en tu mirada.
Derrotado y desde el suelo,
tembloroso y sin aliento
aún te seguiré mirando;
mi Maestro.
Cuando caiga ante tus plantas
de rodillas
déjame llorar pegado a tus heridas.
Y que pase mucho tiempo…
Y que nadie me lo impida
que he esperado este momento
toda mi vida.




