Hoy tu Espíritu, Señor,
nos congrega en la unidad,
nos da fuerza para andar
renovados en tu amor.
¡Santo Espíritu de Dios!
¡…de la paz y de la luz,
que nos das a conocer
el misterio de Jesús,
ven al fin a saciar
nuestra sed de paz!
Este mundo en su dolor
clama -ardiente- de ansiedad.
Que tu Espíritu de amor
lo conduzca a la verdad.
¡Ven al fin a reinar!
¡Cambia al mundo ya!
Ni la carga de la cruz
nuestra fuerza rendirá;
la alegría que Tú das
nadie nos la ha de quitar.
¡Ven al fin a cantar
en la voz! ¡Amén!







