Soy peregrino en esta tierra,
marcho contento hacia Dios;
soy ciudadano de su reino,
voy anunciando su amor.
Hay una estrella en mi camino,
la luz divina de la fe;
/ella señala mi destino:
llegar a ti Jerusalén./(2)
Soy peregrino y caminante,
soy mensajero de la paz;
traigo a los hombres el mensaje
que con nosotros Dios está.
Soy luchador y peregrino,
construir el mundo es mi misión
y completar así el designio
de nuestro Padre Creador.
Jerusalén, el mundo nuevo,
ciudad de paz y libertad
que vas surgiendo desde el seno
de nuestra vida terrenal.
