Señor, dame la gracia de ser
transparente contigo, conmigo y con todos;
no teniendo nada que esconder…,
nada que disimular…, nada que disfrazar
en mi conducta, ni en mis pensamientos.
¡Que me conozcan…!
¡Que me conozcan como soy
y así me vean -los demás –
“transparente” en mi verdad!
¡Quiero ser como un libro, que se lee
con el alma, en la palma de la mano!
¡Quiero ser…! ¡Quiero ser…!
¡Quiero acabar con todas las sombras
que viven en mi alma; aceptándolas!
Es decir, aceptándome a mí mismo
tal como soy; con luces y sombras.
¡Quiero ser lo que me has llamado a ser!






