Vamos cantando a comulgar
con el Señor que nos dejó
la misma fe para mirar
la vida eterna que nos dio.
Porque tú y yo,
somos en Él, un solo ser.
Vamos, hermanos a comer
el mismo Cuerpo del Señor
que compromete nuestro amor
para que amemos como Él.
Vamos cantando a comulgar
para decirnos con valor
que: si hubo algún odio o rencor;
aquí lo habremos de olvidar.
Vamos cantando a comulgar;
a proclamar la decisión
de transformar el mundo actual
en la familia del Señor.






