En el humilde pesebre hay frío y pobreza;
y al niño Santo que ahí está el mundo adorará.
¡Hosanna! ¡Hosanna!
Cantarán con júbilo y amor,
pastores y ángeles, al Rey de luz y de amor.
//Veni-te, adoremos/ (3) . Do-minum./(2)
¡Oh, hermoso niño que lloras!
No llores ya Redentor que en brazos
tu mama te mece y besa, ¡oh, Salvador!






